El asma es una enfermedad crónica que afecta las vías respiratorias. Las vías respiratorias son conductos por los que pasa el aire hacia y desde los pulmones. El asma causa irritación e inflamación en las paredes internas de las vías respiratorias, lo que dificulta la respiración.

Cuando uno tiene asma, hay ciertos factores desencadenantes que pueden provocar los ataques. La gravedad de los ataques puede variar de leve a aguda. En algunos casos, pueden ser potencialmente mortales.

En las últimas tres décadas, el porcentaje de asmáticos ha ido aumentando en los Estados Unidos y en muchas otras partes del mundo. No se sabe a ciencia cierta el motivo por el cual se ha registrado este aumento, pero hay varias teorías que los expertos están analizando.

Conocer las razones por las cuales aumentan los casos de asma es importante para determinar cómo prevenir esta enfermedad. Muchos médicos y científicos están tratando de descubrir las causas para ayudar a prevenirla. Pero por el momento, el enfoque está puesto en cómo controlarla.

Asma infantil

Los niños son más propensos a tener asma que los adultos. Más de 7 millones de niños en Estados Unidos tienen asma. Y la mayoría de ellos tiene al menos un ataque de asma por año. De hecho, el asma es la tercera causa de hospitalización entre los niños estadounidenses menores de 15 años.

Los niños tienen vías respiratorias más estrechas que los adultos, lo que convierte al asma en una enfermedad muy grave para ellos. Los niños con asma pueden presentar resuello, tos, opresión en el pecho y dificultad para respirar, especialmente por la mañana o por la noche.

Cuando los síntomas del asma son más agudos de lo habitual, estamos frente a lo que se denomina ataque de asma.

Muchos factores pueden desencadenar los ataques de asma, incluidos estos:

  • Alérgenos: moho, polen, animales
  • Irritantes: humo del cigarrillo, contaminación del aire
  • Clima: temperaturas frías, cambios climáticos
  • Ejercicios
  • Infecciones: gripe, refrío común

Cuando el asma no da tregua

El asma es la enfermedad crónica más común en los niños. Pero puede afectar a las personas durante toda su vida. Si bien es cierto que algunas personas notan que el asma va desapareciendo con el paso del tiempo, especialmente en la adolescencia, muchas otras no corren con la misma suerte. Puede que la enfermedad desaparezca por un tiempo y, en la adultez, vuelva a manifestarse.

Los médicos pueden pronosticar fácilmente qué personas volverán a tener asma o la sufrirán de por vida. Pero ciertas personas pueden ser más propensas a tener asma durante su adultez.

According to a study in the New England Journal of Medicine, the people most likely to continue having asthma as adults were:

  • Mujeres
  • Personas que desarrollaron asma a una edad temprana (alrededor de los 9 años)
  • Fumadores
  • Aquellas personas alérgicas a los ácaros del polvo

Cómo mantener el asma bajo control

Muchos de los consejos que ayudan a controlar el asma en los niños también funcionan para los adultos. Usted puede reducir el riesgo de sufrir ataques de asma al evitar ciertos factores desencadenantes que agravan la enfermedad, como por ejemplo el cigarrillo.

A continuación le damos algunos consejos para controlar esos desencadenantes:

  • Use cubrecolchones y fundas en las almohadas para combatir los ácaros del polvo. También es buena idea evitar cortinas o alfombras en las habitaciones.
  • No permita que las mascotas duerman en la habitación.
  • Mantenga el nivel de humedad dentro de su hogar entre un 35 y 50 por ciento para controlar el moho que causa las alergias.

El asma suele tratarse con dos tipos de medicamentos: los de rápido alivio para detener el ataque de asma y los de control de largo plazo para prevenir los síntomas.

Si le preocupa su asma o sus antecedentes de asma, consulte con su médico. Juntos pueden determinar las medidas a tomar para reducir sus posibilidades de tener un ataque.