Dejar de fumar es difícil. Dejar de fumar y después lidiar con las 5 a 10 libras que aumentan algunos ex fumadores durante el proceso implica un mayor desafío.

Si bien hay muchas razones por las que las personas aumentan de peso cuando dejan de fumar, una de ellas es porque fumar es un hábito. Y un hábito a menudo reemplaza otro hábito. Luego de que deja de fumar, es probable que tenga antojo de alimentos con muchas calorías que pueden hacerlo aumentar de peso.

Nuestros hábitos cumplen un rol importante en nuestra salud general. Aprender a dejar los hábitos no saludables y crear hábitos saludables puede llevarlo a tener más salud y mejor calidad de vida.

Lo bueno, lo malo y la dopamina

Entonces ¿cómo formamos hábitos? ¿Cepillarse los dientes antes de irse a la cama es lo mismo que beber café con leche con crema batida todas las mañanas?

Las investigaciones demuestran que la manera en que formamos tanto los hábitos buenos como los malos es la misma. Pero hay una diferencia importante, según el Dr. Russell Poldrack, neurocientífico de University of Texas at Austin.

"Y esa diferencia hace que los hábitos relacionados con los placeres son mucho más difíciles de dejar. Los comportamientos placenteros pueden hacer que el cerebro libere una sustancia química denominada dopamina. Si usted repite un comportamiento y la dopamina está allí cuando lo hace, eso afianza el hábito aun más. Cuando no hace esas cosas, la dopamina crea el deseo de volver a hacerlas", explica el Dr. Poldrack.

Esto explica por qué algunas personas desean los malos hábitos incluso cuando el resultado ya no las hace sentirse bien. Pero ¿cuándo un hábito se convierte en adicción? La diferencia está en que una persona controla un hábito mientras que una adicción controla a la persona. La adicción hace que la persona se vuelva dependiente de una sustancia o actividad para funcionar. 

La adicción a la nicotina es un buen ejemplo. Hay pruebas de que la nicotina puede ser tan adictiva como la heroína, la cocaína o el alcohol. Las personas que dejan de fumar a menudo vuelven a hacerlo por los síntomas de abstinencia, estrés o aumento de peso. Aquellos que logran dejar de fumar a menudo hacen varios intentos.

¿Hay personas con mayor tendencia a desarrollar malos hábitos que otras? Las investigaciones sugieren que una personalidad adictiva es un mito. En cambio, muchos factores contribuyen a un comportamiento adictivo, incluida la genética y las experiencias de vida.

¿Cómo puede dejar el hábito?

Algunas personas canalizan sus malos comportamientos en buenos hábitos. Un ex alcohólico se convirtió en corredor de distancias extremas. Un ex consumidor de heroína ahora lidera un movimiento mundial de alimentación saludable.

¿Cómo lograron esos cambios drásticos? Nuestro cerebro puede ayudarnos a dejar el hábito.

El Dr. Roy Baumeister, psicólogo de la Florida State University, dice que sus estudios sobre la toma de decisiones y la fuerza de voluntad lo han llevado a la conclusión que el autocontrol es como un músculo. Puede cansarse con el uso, pero también puede fortalecerse.

"Una vez que ha ejercido autocontrol, como un músculo, se cansa", explica el Dr. Baumeister. "Lo importante es practicar tomar el control de las maneras habituales de hacer las cosas y ejercer un control intencionado sobre sus acciones. Con el tiempo, esa práctica mejora el autocontrol".

Puede ayudar a fortalecer su músculo del autocontrol al crear hábitos alternativos para usar cuando aparecen sus deseos por seguir con malos hábitos.

Por ejemplo, aquellas cosas que provocan ganas de fumar, como manejar, servirse una taza de café o salir a tomar algo, pueden conducirlo a ese deseo intenso. Cuando aparecen repentinamente esas ganas, busque algo para ocupar su mente. ¿Fuma su primer cigarrillo cuando conduce al trabajo? Piense en tomar otro camino para romper su rutina.

Muchos ex fumadores también encuentran nuevos hábitos que los distraen de sus deseos, como masticar goma de mascar o comer refrigerios crocantes, hacer rompecabezas o usar juguetes antiestrés.

Aquí le damos más consejos para dejar el hábito de fumar.

  • Intente practicar meditación consciente o meditación. Las actividades que entrenan la mente pueden ayudar a cambiar un comportamiento.
  • Cambie comportamientos no saludables por saludables. Pruebe hacer ejercicios, practicar su hobby favorito o pasar tiempo con la familia. Intente ser físicamente activo con regularidad.
  • Prepárese mentalmente. Si no puede evitar una situación de tentación, prepárese por adelantado. Piense cómo quiere manejarlo y practique mentalmente su plan.
  • Busque ayuda. Pida a amigos, familiares y colegas que lo ayuden en sus esfuerzos por cambiar. Intente evitar a otras personas que tienen el hábito que usted quiere dejar. Por ejemplo, intente evitar a los fumadores si usted está tratando de dejar de fumar.
  • Prémiese por los pequeños logros. Dese un gusto saludable cuando haya logrado un pequeño objetivo o haya dado un paso.
no fumar

Obtenga ayuda para dejar el hábito.

Si quiere dejar de fumar, hable con su médico sobre los programas, medicamentos y productos de venta libre que pueden ayudarlo. Su seguro de gastos médicos puede ayudarlo a dejar de fumar cubriendo el costo de medicamentos y asesoramiento que lo respalden. Para averiguar lo que incluye su seguro de gastos médicos, conéctese a Blue Access for MembersSM y haga clic en la sección "Mi cobertura".