Cuando su médico le pregunta cómo anda, no lo hace solo por cortesía. Su médico quiere conocer los detalles de lo que ocurre en su vida.

Hay momentos cuando las conversaciones informales pueden brindar datos útiles sobre su salud. Piense que su médico es un detective, siempre tratando de ayudarlo a estar lo más saludable posible. Ya sea que se traten de problemas pasados, actuales o eventos futuros que pueden afectar su salud, los detalles pueden brindar información importante que puede ayudar a su médico a brindarle un mejor servicio.

¿Eventos o viajes?

Los grandes eventos como las bodas, bailes, festivales o conferencias pueden favorecer la charla sobre necesidades dietarias o riesgos. Pregunte si hay alimentos y bebidas que le puedan causar reacciones contraproducentes por alguna enfermedad que tenga o medicamento que esté tomando.

Los viajes tienen su propio riesgo. Tal vez deba vacunarse o de lo contrario podrá exponerse a brotes de enfermedades. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades controlan los brotes en todo el mundo durante todo el año. 

Además, los vuelos largos sin oportunidad de estirar las piernas pueden causar coágulos de sangre. Su profesional de la salud puede sugerirle usar medias de compresión para evitarlos.

¿Se está por mudar o está por remodelar?

Las mudanzas y las remodelaciones, y hasta la jardinería, pueden ocasionar diversos eventuales problemas de salud. Cualquiera de los tres incluyen el contacto con el polvo y el moho. Esto puede desencadenar algunos problemas respiratorios. Algunas veces, las reacciones pueden desencadenar enfermedades por primera vez.

Las remodelaciones pueden exponerlo a pinturas con plomo u otras sustancias tóxicas que se usaban en las estructuras más viejas.

Además, muchas de estas actividades pueden requerir levantar cosas poco usuales y agregar esfuerzo sobre la espalda y las extremidades. Si tiene proyectos próximos, pregunte a su médico sobre los riesgos y pida consejos de prevención. 

Si hace poco terminó este tipo de proyectos y tiene síntomas respiratorios poco frecuentes o una erupción misteriosa, hablar sobre el proyecto puede darle información a su médico sobre cómo ayudarlo.

¿Está cambiando de trabajo?

Cambiar de trabajo puede ser también un factor que afecte su salud. Los cambios de trabajo casi siempre son estresantes. Su médico tal vez quiera controlar los marcadores físicos de estrés y controlar sus mediciones cardiovasculares, como el pulso y la presión arterial. Probablemente le pregunten si tiene problemas de tensión muscular relacionados con el nuevo entorno de trabajo o con las demandas de traslado hacia y desde el trabajo. ¿Tiene dolores de cabeza o molestias estomacales?

Un nuevo trabajo puede determinar un cambio en su seguro de gastos médicos, que a su vez puede afectar su atención médica. Así que asegúrese de entender sus nuevos beneficios si ha cambiado de cobertura.

¿Alguna otro suceso de la vida?

Esos "sucesos de la vida" a los que nos referimos que pueden calificarlo para un periodo especial de inscripción no son solo desencadenantes de un cambio en la cobertura médica.

Nacimientos. Fallecimientos. Matrimonios. Divorcios. Todas estas situaciones pueden crear estrés y hasta depresión o ansiedad. También pueden cambiar los patrones de sueño. Pueden cambiar la dieta o el ejercicio. Tal vez esté tomando nuevas vitaminas (o se olvide de tomarlas o la medicación necesaria).

Estas situaciones pueden ser privadas y difíciles de contar. Pero el hecho de que sean difíciles de contar es el motivo por el que su médico debe estar al tanto.

Existen buenos motivos para compartir lo que sucede en su vida con sus médicos. Muchos médicos están capacitados para hacer preguntas sobre nuestras vidas personales como parte del examen. Trate de ser abierto y honesto con sus médicos. E incluso si no le preguntan, comparta las últimas novedades.

Y recuerde, su médico está sujeto a las leyes de privacidad así que su información es confidencial.