En los Estados Unidos, alrededor de 19 millones de adolescentes y adultos sufren depresión, y esto puede interferir en su vida diaria.

Si bien cada persona vive la depresión de una manera diferente, quienes sufren depresión grave tienen dificultades en el entorno laboral, en su vida personal y en eventos sociales. La depresión se puede tratar. Hable con su médico si cree que puede tener depresión.

A continuación compartimos algunas de las formas en las que nuestros asegurados tratan de lidiar con su depresión.

Tenga en cuenta que los siguientes consejos de los asegurados no reflejan necesariamente la opinión de Blue Cross and Blue Shield. Estos consejos se comparten con el fin de brindar información general solamente. Consulte con su médico para recibir asesoramiento específico.


He padecido depresión durante décadas, con momentos en los que me afecta profundamente y momentos en los que estoy bien. Tuve la suerte de recibir ayuda de otros en los peores momentos. Tomo medicamentos y trabajo permanentemente para controlar mis pensamientos.

Cuando empiezo a reflexionar acerca de mis errores pasados, le digo a mi cerebro que piense en algo bueno que haya hecho. Es una batalla mental constante que hay que luchar para evitar que me consuma el agujero negro. 

Lo más importante es recordarme que NO DURA PARA SIEMPRE. Con el tiempo aparece el sosiego. Me repito esto muy seguido en mi mente hasta sentirme mejor.

El ejercicio y la alimentación sana, además de tomar vitaminas, ayudan. La respuesta sencilla para lidiar con la depresión es combatir los malos pensamientos con pensamientos buenos. Y hay que mantener esa conducta, porque la depresión es un agujero negro voraz y obstinado, y uno debe tener la determinación necesaria para ganarle.

No dude en pedir ayuda a otros si siente que su depresión se sale de control. Es muy importante pedir ayuda de afuera como parte de la batalla.

— Ed C.


Me diagnosticaron depresión clínica en julio de 1996. Estuve hospitalizada una semana e hice un tratamiento ambulatorio durante dos semanas.

Hasta ese momento, solía quedarme en cama todo el día sintiéndome abatida porque no podía comer ni disfrutar de lo que me gustaba, y tampoco estaba haciendo lo que sabía que podía hacer en mi trabajo. Cómo me dolía.

Tomar antidepresivos y consultar a un psicólogo me ayudó muchísimo con el tratamiento.

Calculo que estoy en el 90 por ciento de mi capacidad, porque sufro solamente algún nivel de ansiedad la mitad del día. ¡Me alegra no haberme rendido!

— Janet L.


Sufro depresión. No es fácil, y aquellos que nos dicen "sacúdete la tristeza" no tienen idea de lo que es la depresión realmente y de lo que atravesamos los que la padecemos.

La depresión no se puede sacudir, y definitivamente no se debe ignorar.

Si ignora sus síntomas y no pide ayuda, puede despertar pensamientos suicidas. He tenido depresión durante los últimos 16 años, y hay días en los que sigue siendo difícil lidiar con ella. Hay momentos en los que sencillamente no quiero salir de mi casa, hablar con nadie ni hacer nada excepto estar tirada en mi cama y esconderme del mundo.

¡No lo haga! Oblíguese a salir de la cama, salir de la casa y salir al mundo.

Estas son algunas cosas que me ayudaron en el pasado y que recomendaría a cualquiera que sufra depresión.

Primero y principal, si AUNQUE SEA UNA VEZ tiene pensamientos suicidas, llame a la línea telefónica de prevención de suicidios al 800-273-8255. ¡Su vida es importante!

Hable con su médico. Su médico le hará un examen y quizá le recete medicamentos antidepresivos. Si le indican antidepresivos, la mayoría comienza a hacer efecto al menos dos semanas después de iniciar el tratamiento. Si después de la tercera semana siente que no mejoró nada, llame a su médico. Dar con el antidepresivo correcto puede implicar un par de intentos fallidos. Yo tuve que probar con cuatro diferentes hasta encontrar el que me funcionaba.

Busque un consejero con quien hablar. A mí esto me resultó difícil. Hablar con un extraño acerca de la vida de uno al principio resulta incómodo. Pero a medida que pasa el tiempo y uno se siente más cómodo con el consejero, comienza a abrirse sin siquiera darse cuenta. Cada consejero es diferente, así que es importante encontrar a la persona con la que uno se sienta cómodo.

Si bien es esperable sentirse incómodo al principio, si esta sensación no pasa nunca, intente buscar otro consejero. Hasta ahora he consultado a tres diferentes. No es necesario verlos para siempre, simplemente el tiempo suficiente para atravesar el inicio de la depresión. Pero si ocurre algo más en el futuro o su depresión empeora por algún motivo, quizá quiera volver a consultar al consejero.

Tómese un tiempo para pasar con sus amigos y familiares. Cuanto más tiempo pueda pasar con familiares y amigos, mejor. Son las personas en las que puede apoyarse y con quienes puede hablar. Así simplemente hablen de la vida o en detalle acerca de lo que está atravesando, siempre es útil.

Busque un pasatiempo. Busque un pasatiempo que lo haga feliz. Yo descubrí que me gusta tomar fotografías, especialmente de la naturaleza. No solo tomar fotos es hermoso, además salgo y paso tiempo al aire libre y ejercito un poco en el proceso.

La depresión puede desaparecer o no. Yo tengo algunos episodios recurrentes en los que mi depresión empeora. Trato de comenzar desde el principio de la lista de cosas que acabo de sugerirle.

Le deseo todo lo mejor. Y recuerde: ¡no se abandone!

— April S.