Beber en exceso no solo es malo para su salud, también puede perjudicar a las personas que le rodean. Nuestros asegurados nos cuentan cómo lidiaron con su propio problema de alcoholismo o con la adicción de un ser querido.

Tenga en cuenta que los siguientes consejos de los asegurados no reflejan necesariamente la opinión de Blue Cross and Blue Shield. Estos consejos se comparten con el fin de brindar información general solamente. Consulte con su médico para recibir asesoramiento específico.


Yo he padecido a causa del alcoholismo de otra persona y, por ese motivo, ya llevo un año participando activamente en Al Anon. ¡Es desconcertante y frustrante hallarse en una situación de este tipo! Espero que esta historia ayude a otras personas que puedan estar pasando por el mismo problema y no tengan a quién acudir.

Ese ser querido que bebe (su cónyuge, alguno de sus padres, un hijo o un amigo) no puede controlarlo y no hay absolutamente nada que usted pueda hacer para evitarlo. Seguramente ha hecho todo lo posible: ha vaciado y escondido las botellas, ha gritado y pataleado, lo ha enviado a rehabilitación. Tal vez haya funcionado, tal vez no.

El tema es que cuando uno hace lo mismo una y otra vez esperando obtener un resultado diferente, raya en una conducta que se define como locura. La parte buena de todo esto es que usted NO está loco y sí hay algo que puede hacer para ayudar.

El alcoholismo es una enfermedad: controlarla, curarla o provocarla no está en nuestro poder. Pero si somos familiares o amigos de alguien que sufre esta enfermedad, podemos buscar ayuda para nosotros mismos. Parece contraproducente pero también existen programas de recuperación de 12 pasos para nosotros.

Podemos sentirnos mejor a medida que empezamos a enfocarnos en nosotros mismos y a conocer a otras personas con quienes relacionarnos. Pensé que mi mundo se había derrumbado y que nunca volvería a ser feliz, pero milagrosamente encontré una solución que no se centraba en que la persona cercana adicta al alcohol dejara de beber. Hay esperanza, ¡solo hay que recurrir a los lugares adecuados para encontrarla!

— Kelley R.


Yo tenía un problema de adicción. Lo que más me ayudó fue el apoyo de toda mi familia. Poder recibir atención médica en un excelente centro también fue importante. Y es fundamental tener el deseo de ayudarse a uno mismo. La familia es una motivación esencial, pero salir adelante no es algo que se pueda hacer por los demás, se hace por uno.

— Marci T.


Tengo 44 años y soy hija de un alcohólico y adicto en recuperación.

Puedo asegurarles de que el programa de AA y el tratamiento para pacientes hospitalizados salvaron a nuestra familia. El primer día que mi padre pasó sobrio fue en 1988, cuando cumplí 16 años. Y también les aseguro que no pedir ayuda puede ser fatal. Mi cuñada falleció a los 34 años a causa del alcoholismo. 

Debido a las experiencias que mi marido y yo tuvimos con el alcoholismo, decidimos tratar de darle un buen uso a la experiencia que adquirimos en el tema. Decidimos ser padres adoptivos y, con el tiempo, adoptamos a un niño cuya madre había consumido marihuana y metanfetamina durante el embarazo.

Creemos que el primer paso para recibir ayuda es poder reconocer que hay un problema. En ocasiones, esto es más difícil para la familia del alcohólico que para quien tiene la adicción. Es necesario sobreponerse a la vergüenza y a los estereotipos para poder pedir ayuda.

— Christy W.


Consumí alcohol de manera regular durante unos 40 años, normalmente a diario, a veces hasta el punto de la ebriedad. Hace dos años, después de pasar unos cuantos días en el hospital por una pancreatitis aguda, el médico me dijo que debía abstenerme del alcohol (salvo en ocasiones especiales), así que lo hice.

Comencé a reemplazar el alcohol por agua y, para distraerme, me mantenía ocupado con diversas tareas de la casa. Imagino que otros podrían distraer su atención del alcohol haciendo ejercicio u otras actividades.

Al dejar de consumir alcohol y otras bebidas que contienen azúcar, logré mantener un peso que fluctúa entre 20 y casi 40 libras menos que lo que pesaba antes, 238 libras. Gracias a que perdí peso y dejé mi empleo estresante, mi médico me redujo a la mitad la dosis de medicamentos para la presión arterial.

Además de tener un estado de salud mejor, ahorro una cantidad de dinero considerable, luzco mejor ¡y también me siento mejor!

— Dennis D.


La mayoría de las personas sabe que quienes tienen un problema con el alcohol pueden ir a Alcoholics Anonymous. Pero cuando la adicción de otra persona le causa problemas a usted, el mejor lugar para pedir ayuda es Al Anon. Puede encontrar un centro de reuniones cerca de su hogar y además se ofrecen programas para niños Y adultos.

— Tanya B.