Más de 20 millones de estadounidenses tienen diabetes y varios millones de personas no saben que la padecen. Si usted o un ser querido está lidiando con la diabetes, nuestros asegurados ofrecen los siguientes consejos sobre aquellas cosas que los ayudaron.

Tenga en cuenta que los siguientes consejos de los asegurados no reflejan necesariamente la opinión de Blue Cross and Blue Shield. Estos consejos se comparten con el fin de brindar información general solamente. Consulte con su médico para recibir asesoramiento específico.


Cuando supe que tenía diabetes (tipo 2), tuve que hacer muchos cambios en mi vida. Básicamente, ¡tuve que elegir la vida!

  • Dejé de fumar.
  • Dejé de beber alcohol.
  • Cambié las harinas por trigo integral, multigrano y centeno.
  • Suspendí los refrigerios y las bebidas con azúcar, incluso los jugos.
  • Empecé a andar en bicicleta por senderos cerca de mi casa.

Esto me hizo perder aproximadamente 70 libras. Ahora, con medicamentos, una dieta mejor y ejercicio, ¡mis valores están casi en el nivel normal!

A veces, para elegir la vida se deben hacer cambios. En lugar de una vida hedonista hay que hacer una pausa, tomar el control de la salud y hacer lo que es mejor. ¿Extraño fumar, beber, las tortas y las galletas? SÍ, pero ¡prefiero vivir otros 30 años sin eso que solo algunos con ellos!

 

— Jason


Mi viaje hacia un estilo de vida saludable comenzó con la jubilación. Antes de jubilarme trabajaba más de 70 horas por semana, dormía cinco horas cada noche y comía en horas extrañas. Me dijeron que tenía prediabetes, era candidato a padecer apnea del sueño y tenía sobrepeso.

Después de jubilarme, me concentré en una rutina de ejercicios en el gimnasio, empecé a descansar el tiempo adecuado por la noche y a llevar una dieta equilibrada.

Pasó un año. Perdí 38 libras (una disminución de un 18 por ciento en peso corporal), duermo un promedio de siete horas y media cada noche y no tengo síntomas de apnea del sueño. Ya no se considera que tenga prediabetes.

Se me han acercado personas en el gimnasio para decirme que la transformación que han visto en mí es motivadora para ellas. No me he sentido tan bien desde que tenía 30 años.

— Doug


Cuando me diagnosticaron diabetes tipo 2, el médico me dijo que tendría que acostumbrarme a tomar insulina y aprender a usar las agujas. Me di cuenta que si el médico no puede controlar mi azúcar en sangre, ¿quién podría hacerlo?

Uno puede tomar el control de su vida si su mente, su espíritu y su ser físico están preparados. Emprendí un viaje: salí a correr el primer día y prometí ayunar y limpiar mi cuerpo. Mi esposo me compró una juguera y ambos compramos comestibles. Mi refrigerador estaba verde, verde, verde.

Eventualmente, mis niveles de azúcar bajaron de 400 a 275. Perdí 35 libras, tomo jugos y hago ejercicios diariamente. No necesito insulina ni otros medicamentos. Impresionado con mi progreso, mi médico me dijo que no había ningún motivo para que estuviera en su consultorio y que debía continuar con lo que estaba haciendo.

Quiero que los demás sepan que se puede tomar el control de la vida y el futuro, y estar disponible para la familia. Lo mejor de todo es que hoy estoy viva y comparto mi vida saludable con mi esposo y mis hijos. Gané la lotería de la VIDA.

— Corina